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Breve Historia de la Organización de Seminarios de Chile

 

Después del Concilio Vaticano II, la situación de los Seminarios Mayores en Chile sufrió fuertes modificaciones. Se exploraron nuevas formas de implementar la formación sacerdotal y también se abrieron nuevos seminarios. Paralelamente, comenzaron a recibirse algunas orientaciones de la Santa Sede acerca de las principales dimensiones que habían de tomarse en cuenta para realizar una adecuada formación sacerdotal y, además, se invitaba a que cada Conferencia Episcopal Nacional promulgara algunos lineamientos que debían ejecutarse en los seminarios diocesanos de cada país. Por estos motivos, en los años ’70 no fue extraño que quienes estaban a cargo de la formación sacerdotal buscaran caminos de encuentro y entendimiento para enfrentar en conjunto los desafíos que presentaba la formación de nuevos sacerdotes en Chile.

En efecto, tras un tiempo en que de manera espontánea se reunían algunos rectores y formadores de Seminarios para compartir experiencias en la formación, en 1977 el padre Benjamín Pereira, quien era el Rector del Seminario Pontificio Mayor de Santiago, propuso oficializar dichos encuentros, lo cual fue rápidamente ratificado por S.E. Mons. Alejandro Durán, entonces Obispo de Rancagua y Presidente del Departamento Nacional del Clero, Vocaciones y Seminarios de la Conferencia Episcopal de Chile (CECH). Además, se estableció que se hicieran dos encuentros anuales, uno en torno al 21 de mayo y otro al 12 de octubre. Incluso la CECH dio aprobación verbal a la creación de la Organización de Seminarios de Chile (OSCHI), pero nunca emitió un decreto de erección de dicho organismo.

De esta forma, el primer encuentro oficial de rectores y formadores de Seminarios de Chile se celebró del 20 al 22 de mayo de 1977 en las dependencias del Seminario Pontificio Mayor de Santiago. Contó con la asistencia de Mons. Alejandro Durán y de los rectores y formadores de los Seminarios de Santiago, Valparaíso, Rancagua, Concepción y San José de la Mariquina (entonces del Vicariato Apostólico de la Araucanía, actualmente Diócesis de Villarrica).

A partir de entonces la OSCHI comenzó su funcionamiento. Al principio, se regía por unos estatutos o reglamento redactado rudimentariamente por los interesados, pero nunca contó con aprobación escrita de la CECH. Fue entendida como un organismo no erigido canónicamente, pero en total dependencia de la CECH. A su vez, siempre ha estado afiliada a la Organización de Seminarios de Latinoamérica (OSLAM), dependiente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), y nunca ha pretendido que sus acuerdos sean jurídicamente vinculantes para los Seminarios de Chile. Desde 1977, ininterrumpidamente dos veces al año se han reunido los rectores y formadores de prácticamente todos los seminarios diocesanos de Chile. Siempre ha contado con una directiva elegida por sus miembros, manteniendo una estrecha, fructuosa y cordial colaboración con la CECH y OSLAM.

Hacia principios de la década del año 2000, la presidencia de la OSCHI vio la necesidad de formalizar su status jurídico, buscando una erección canónica de parte de la CECH, de manera que obtuviera personalidad jurídica. Por este motivo, la OSCHI tuvo una intensa actividad para conseguir ese fin, llegando a redactar un texto de estatutos más elaborado al utilizado hasta ese momento, para que respondiera de mejor forma a la nueva situación que se estaba configurando. Después de una serie de consultas ante la CECH, este organismo del episcopado consideró que no era necesario que la OSCHI tuviera personalidad jurídica y sugirió que permaneciera como una agrupación regida por un reglamento interno aprobado por sus miembros.

Finalmente en el año 2009, tras un atento y nuevo estudio en el que se recogieron las aportaciones hechas por la CECH, se procedió a proponer un texto a la asamblea de la OSCHI. En la sesión del 23 de octubre de 2009, los presentes aprobaron por unanimidad un reglamento. Posteriormente, para corregir una pequeña carencia, en la asamblea del 14 de mayo de 2010, se procedió a introducir un breve agregado. En ambos encuentros, se encontraban delegados de los Seminarios de La Serena, Valparaíso, San Felipe, Santiago, San Bernardo, Rancagua, Talca, Concepción y Villarrica, es decir, todos los Seminarios Mayores de Chile.

Ya han sido más de 30 años en el que los rectores y formadores de los Seminarios han buscado las formas más adecuadas para compartir experiencias y conocimientos que tienen directa relación con la formación sacerdotal en nuestro país. En este tiempo, la OSCHI ha cumplido un papel insustituible, facilitando el espacio para el encuentro y la reflexión entre los agentes de la formación, siguiendo las orientaciones de la Santa Sede y la CECH, y en estrecha relación con la OSLAM.

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